Vivir en un hotel

Algunas consideraciones prácticas.

Ventajas

Vivir en un hotel significa, que no hay que:

  • comprar en el súper, ni cocinar, ni bajar la basura.
  • lavar los platos, sartenes y cacerolas, aunque sea usando los lavavajillas.
  • limpiar baños ni ventanas, ni fregar y barrer ni pasar el aspirador.
  • lavar las sábanas y la ropa, ni planchar.
  • hay que llamar al lampista, o al electricista ni al carpintero para mantenimiento.
  • subirse a una escalera para cambiar la bombilla fundida.
  • pintar el pisito cada cuantos años, o comprar nuevas cortinas.
  • reponer el microondas ni la calefacción, ni la TV ni el acondicionador de aire.
  • controlar las facturas de la luz, agua, gas y teléfono.
  • hipotecarse, ni hacer contratos de alquiler, ni juntas de vecinos, ni derramas.
  • amueblar el piso, ni comprar electrodomésticos.
  • Etc, etc, etc ...

Y además:

  • De haber 30-40 contratos de ADSL se pasa a uno sólo, pero de alta velocidad.
  • De haber 30-40 hornos, microondas, aspiradores, etc se pasan a uno o dos sólo, pero industriales.
  • De haber 10-20 coches se pasa a tres o cuatro sólo, pero compartidos.
  • Etc, etc, etc ...

Y encima:

  • La intimidad está garantizada, pero siempre estarás acompañado si lo deseas.
  • La seguridad ante robos o atracos es mucho más eficiente.
  • Si te indispones, siempre tienes alguien que se preocupe por tí.
  • Se pueden contratar seguros médicos en muchas mejores condiciones.
  • Etc, etc, etc ...

Sólo pertenecer a la cooperativa y pagar las cuotas que se acuerden, cuando se entre a vivir al hotel elegido. No es gratis ni mucho más barato que otras opciones (no es el objetivo), pero para un joven que quiere emanciparse, puede ser una alternativa a alquilar una habitación en un piso compartido.

Además se pueden potenciar asociaciones como guifi.net, por una internet más libre, o Som Energia, para impulsar el empleo de energías alternativas.